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02 / 07 / 19

Decoración estilo minimalista: cuando menos, es más

Estilos decorativos

El estilo minimalista, como su propio nombre indica, se basa en utilizar únicamente aquellos elementos necesarios y deshacerse de todo aquello sobrante, que no aporta. Es decir, trata de reducir todo a lo esencial y lo básico. Por ello, la decoración de estilo minimalista crea espacios ultramodernos y funcionales, que simplifican nuestra vida y nos ayudan a aumentar, en consecuencia, nuestra felicidad y salud.

¿Son necesarios esos cuatro cuadros en la pared de la habitación de mi hotel? ¿Son necesarios todos esos elementos decorativos en esta terraza? ¿Y todas esas velas en la mesa del restaurante? Cuando te enfrentes a la decoración minimalista deberás hacerte todas estas preguntas para saber si estás yendo en la dirección correcta.

Es importante tener siempre en cuenta que el estilo minimalista apuesta por la austeridad estilística y por el conocido “menos es más”. De hecho, no hay una norma que mejor defina este estilo decorativo. Menos elementos decorativos es más espacio, más luz, más limpieza. Menos muebles es más comodidad. Menos colores es más uniformidad y elegancia, etc. Si quieres aplicar la decoración minimalista en tu proyecto, debes respetar siempre esta fórmula.

LA DECORACIÓN MINIMALISTA: MÁS QUE UN ESTILO DE INTERIORES

El minimalismo es una corriente con tanta fuerza que se ha convertido en mucho más que un estilo de diseño y de decoración de interiores. Es una forma de entender la vida, que surge y bebe del deseo de simplificar todos los aspectos de la vida, darle más sentido y, por supuesto, mejorar nuestro bienestar. Además, destaca por ser un estilo súper elegante, acogedor y cálido.

Puede parecer simple. Pero no lo es. Por eso, desde TUO Agency, como expertos en mobiliario contract, hemos recopilado las 7 claves más importantes de la decoración estilo minimalista para que lo apliques en tu proyecto. Antes de empezar, recuerda: los interiores minimalistas destacan por su simplicidad, su sentido del orden, su calma y su serenidad.

#1. Despídete del desorden

El primer paso para aplicar el estilo minimalista es mirar a tu alrededor y pensar qué puedes quitar de en medio y “limpiar” todos los espacios del desorden innecesario. En definitiva, es un ejercicio de pensar qué es necesario, qué se puede almacenar fuera de la vista y qué hay que quitar.

#2. ¿Color? Siempre apuesta por los colores neutros

Ya lo hemos dicho: menos, es más. Y en el ámbito del color también. En los interiores minimalistas es importante reducir las combinaciones de color a un mínimo, ya que así se consigue crear espacios más serenos y equilibrados. Ahora bien, utilizar los colores neutros no significa que se deba utilizar siempre el blanco. Eso sí, los colores que elijas deben moverse entre las tonalidades tierra, azules o verdes ya que son fáciles para la vista y se fusionan a la perfección con los colores neutros.

#3. Más calidad y menos cantidad

El estilo minimalista te obliga a pensar bien en cada pieza antes de añadirla a tu decoración. Tu objetivo es conseguir un lugar donde cualquier persona quiera pasar más tiempo en él. Por ello, es mucho más importante elegir la calidad por encima de la cantidad y utilizar únicamente aquellos elementos necesarios.

#4. Adiós a los elementos innecesarios

En relación al punto anterior, si nos quedamos sólo con aquellos elementos que son imprescindibles para nuestro proyecto, debemos deshacernos de todo aquello innecesario y superfluo. Seguir el estilo minimalista requiere hacerse preguntas y ser capaz de ir al grano: ¿es útil este mueble? ¿Qué sentido tendrá en la decoración?

Al final, el estilo minimalista tiene mucho en común con la decoración japonesa y el estilo japandi, ya que no habrá nunca demasiados muebles si éstos son útiles. Por tanto, la decoración minimalista pone el foco en la funcionalidad y, a partir de ahí, agrega la decoración.

#5. Líneas y formas simples

Tal y como venimos explicando, en un estilo minimalista lo más recomendable es utilizar muebles funcionales con un diseño simple y moderno. Por eso, el mobiliario de estilo nórdico, con sus características líneas rectas y elegantes, es idóneo para este interiorismo. Por ello, marcas como Tine K Home o Dareels encajan a la perfección en este estilo.

#6. Dale “vidilla” con las texturas

El riesgo que tiene el estilo minimalista es que puede caer en espacios fríos o sosos, por eso, es importante jugar con las texturas como textiles, cerámicas, maderas, arcillas o muebles de mimbre y ratán. Eso sí, asegúrate que todos los elementos que incluyas sigan una misma familia tonal.

#7. Permite grandes espacios abiertos

Ya lo dice el Feng Shui: la circulación de energías es fundamental para el cuerpo y eso se puede aplicar también en la decoración de interiores. Evita llenarlo todo con mobiliario y deja espacios abiertos, que la decoración pueda respirar y que se creen ambientes sobrios, pero a la vez cálidos y bellos.

En definitiva, para acertar con la decoración de estilo minimalista debes seguir la regla de simplificar y de que menos, es más. Y, por supuesto, recuerda que no tiene por qué ser aburrido un espacio minimalista, sino que, cuando se aplica bien, puede ser realmente hermoso, cálido, rico y atractivo.