Oficina estilo industrial: 4 claves para acertar en la decoración

Gracias a la decoración industrial conseguirás una oficina moderna, actual, funcional y original.

07/05/2019 12:00. Tuo Agency

La oficina es uno de los sitios donde más tiempo pasamos a lo largo del día, es como nuestra segunda casa por lo que es muy importante cuidar al detalle de la decoración e interiorismo de la misma. La elección de los colores, el mobiliario, los complementos y, por supuesto, el estilo son factores previos que hay que decidir.

Si no sabes por qué estilo decantarte, desde TUO Agency, como expertos en mobiliario contract para oficinas, te recomendamos la oficina de estilo industrial, ya que es un interiorismo que nunca pasa de moda y con el conseguirás un espacio de trabajo moderno, actual, funcional, original y que emane creatividad y profesionalidad.

Esta tendencia decorativa bebe de Nueva York y los años 50 y recoge el look que jóvenes artistas le dieron a fábricas y almacenes abandonados para dotarlos de una personalidad única. Las oficinas estilo industrial se caracterizan principalmente por el tipo de materiales que utilizan y, a continuación, te damos las 4 claves para conseguir un perfecto estilo neoyorquino de mediados de siglo en tu espacio de trabajo.

CÓMO DECORAR UNA OFICINA CON ESTILO INDUSTRIAL

Antes de desgranar los trucos para la decoración industrial de oficinas, es importante tener en cuenta que la clave de este estilo está en los materiales (madera, metal envejecido u hormigón) y los elementos estructurales a la vista, como las vigas o las paredes de ladrillo.

Ahora sí, empezamos a repasar los 4 básicos de las oficinas con muebles de estilo industrial así que toma papel y lápiz y apunta estas claves para conseguir que tu espacio de trabajo rebose originalidad, buen gusto y creatividad.

#1. El gran clásico: paredes a la vista

Una de las principales características y uno de los rasgos que más gustaban de aquellos lofts neoyorquinos de entre los años 50 y 80 eran las paredes de ladrillos a la vista, vírgenes (o cualquier otro elemento como vigas, cableado o tuberías). Por ello, para que tu espacio de trabajo respire ese aire industrial apuesta por dejar ciertos elementos a la vista como, por ejemplo, en la recepción o las salas de ocio y relax. Si no es posible, puedes solventarlo con un papel pintado de pared que dé ese aspecto de ladrillo al desnudo.

#2. Una paleta de colores neutra

El negro, el blanco y el gris: esta es la paleta de colores básicos para una oficina estilo industrial. Por regla general, el negro se suele utilizar para pintar los techos -habitualmente basados en estructuras metálicas o vigas de acero o madera-. Por otro lado, los colores blancos y grises se suelen utilizar en paredes, suelos o mobiliario para aportar ese toque más neutro al conjunto. Además, este estilo admite pequeñas pinceladas de colores llamativos -rojos, naranjas o azules- para darle un toque más original. Eso sí, recuerda que, si la oficina es pequeña y entra poca luz, lo mejor es utilizar colores claros para conseguir una mayor sensación de amplitud y que el espacio parezca mucho más luminoso.

#3. Madera y metal: una combinación top

En cuanto a los materiales que se deben utilizar en las oficinas estilo industrial predominan la madera decapada -para darle un aire vintage- y el metal envejecido. Por ello, lo más común es que el mobiliario sea una combinación de estos dos materiales -por ejemplo, en sillas de metal tapizadas o mesas de madera con pequeños toques metálicos-.

Por otro lado, es importante que los muebles en este tipo de oficinas sean funcionales y cómodos, con líneas simples y rectas, más próximas al estilo nórdico que tanto se lleva en la actualidad. El objetivo es crear un espacio nuevo, moderno, amplio, que favorezca la comunicación y aumente la productividad laboral.

#4. Detalles industriales

Los pequeños detalles son los que marcan la diferencia y, por eso, es importante que prestes especial atención a los pequeños accesorios decorativos que deben encajar, por supuesto, en el estilo industrial. Agrega lámparas de metal, cajas de madera, palés u objetos antiguos como teléfonos para completar la decoración. 

En definitiva, con esta decoración se pretende conseguir un espacio que fomente la creatividad y el “buen rollo” y que haga que los trabajadores se sientan como en casa. Apuesta por muebles de oficina de diseño para conseguir un espacio de trabajo que impresione, guste y sea fresco, alegre y motivador.