Trucos para decorar un restaurante pequeno
17 / 07 / 18

Los mejores trucos para decorar un restaurante pequeño

Diseño de interioresTendencias contract

Al poner en marcha un negocio como un restaurante, es fundamental conocer de cuánto espacio disponemos, ya que la distribución y saber cómo decorar el ambiente tienen un papel muy importante en el buen funcionamiento del local. Cómo decorar un restaurante es una de las dudas más comunes entre aquellos que se lanzan a abrir uno ya que el impacto visual es clave (sin olvidar la calidad de la comida, por supuesto) para captar clientes.

Y el tamaño no importa. Si sabes cómo decorar un restaurante, serás capaz de sacarle el máximo partido sea cual sea su tamaño. Si este es tu caso, ¡no te preocupes! Desde TUO Agency, como expertos en el asesoramiento de muebles para interioristas, hemos elaborado un listado con los mejores trucos para decorar un restaurante pequeño.

DECORAR UN RESTAURANTE PEQUEÑO: ES FÁCIL SI SABES CÓMO

El primer factor clave para decorar un restaurante pequeño pasa por ser conscientes del espacio del que se dispone y pensar una distribución acorde y que dé la mayor sensación de amplitud posible. De salida, un restaurante pequeño no tiene por qué ser negativo ya que en ellos es más fácil crear una atmósfera íntima, acogedora y que te haga sentir como en casa.

Así pues, sigue estos cuatro trucos y consigue un restaurante de revista. ¿Tomas nota?

#1. Crea una coherencia visual

Todo lo que rodea a tu restaurante debe seguir una misma línea, es decir, es muy importante que exista una gran coherencia visual entre la imagen de marca y el interior del lugar. Para ello, es clave saber qué tipo de decoración se quiere seguir y definir un estilo en concreto. Por ejemplo, la imagen se puede desarrollar en base a la comida que se vaya a servir en el restaurante.

Así, apostar por una decoración de estilo mediterráneo con colores azules si se opta por servir cualquier tipo de comida de un país Mediterráneo; el estilo boho-modern si se opta por una gastronomía más moderna de autor o incluso mobiliario para bares y restaurantes de estilo vintage para locales de comida americana. Sea cual sea el estilo por el que te decidas, mantén una concordancia en todos los elementos que conforman tu restaurante.

#2. Utiliza una paleta de colores cálidos

Dejando de lado el estilo decorativo escogido, elige qué paleta de colores será la base de tu decoración. En el caso de los restaurantes pequeños, te aconsejamos que optes por tonos cálidos, desde el blanco hasta los tonos pastel de colores más fuertes ya que de esta forma conseguirás una sensación de amplitud y de más espacio. Este tipo de colores crean una imagen fresca y tu restaurante parecerá más grande de lo que en realidad es.

#3. Crea intimidad

Este truco para decorar restaurantes pequeños es muy fácil de conseguir, ya que al no ser espacios muy amplios, es mucho más sencillo crear intimidad y tu cliente lo agradecerá ya que se sentirá como en casa. Para ello, es importante que el ambiente sea relajado, sin ruido, con iluminación tenue y cálida. Si consideras que el suelo del local es demasiado frío, puedes utilizar alfombras y recuerda siempre colocar una lámpara baja encima de cada mesa, así se consigue mucha mayor intimidad.

Y es que uno de los factores clave para decorar restaurantes pequeños es la iluminación, que no debe ser ni demasiado fuerte ni demasiado tenue. El equilibrio perfecto es lo que conseguirá que el restaurante sea lo más acogedor posible.

#4. Los detalles marcan la diferencia

Cuando pienses en cómo decorar un restaurante pequeño piensa en qué te gustaría a ti y en qué no y aplícalo en tu local. Por ejemplo, a nadie le gusta estar al lado de la puerta, ni del baño ni de las escaleras por lo que es importante llenar esos huecos con elementos decorativos como jarrones, revisteros, plantas, cuadros…

Además, utiliza mobiliario que sea cómodo (sillas y mesas) y que sea de materiales agradables al tacto para que los clientes se sientan como en casa. Y, por supuesto, debe lucir atractivo, debe llamar la atención y debe provocar el deseo de entrar a probar.