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14 / 05 / 19

Pequeños hoteles con encanto: cómo aprovechar cada rincón

Diseño de interiores

Está claro que el principal objetivo de cualquier hotel es ofrecer a sus usuarios habitaciones cómodas, con un gran confort. Y, sin duda, es una tarea sencilla cuando se cuenta con mucho espacio. Pero, ¿qué pasa cuando nos enfrentamos a un espacio reducido? Lo más importante es saber aprovechar cada rincón para crear estancias originales y acogedoras y, en definitiva, ser capaz de conseguir un pequeño hotel con encanto.

Sí, dicho así suena muy fácil, pero, ¿qué se debe tener en cuenta a la hora de decorar un hotel pequeño? Desde TUO Agency, como expertos en contract para hoteles, hemos preparado un listado con los mejores trucos conseguir pequeños hoteles con encanto.

Al final, el interiorismo de los hoteles ha pasado a convertirse en una herramienta fundamental para diferenciarse de la competencia, para ofrecer una experiencia única y satisfactoria a los clientes y para conseguir que te recuerden. Y es que, ¿quién ha dicho que un hotel pequeño esté reñido con el diseño?

CÓMO DECORAR UN HOTEL PEQUEÑO 

Para los viajeros cada vez tiene más importancia que, además de ser cómoda, la habitación de un hotel tenga una estética única. Atrás han quedado las habitaciones insulsas, sin diseño y sin características reseñables y se han abierto hueco los espacios creativos y que invitan a sentirse como en casa (independientemente del espacio disponible).

Así pues, si en tu nuevo proyecto te enfrentas a la decoración de un hotel pequeño, coge papel y lápiz y apunta estos consejos.

#1. Muebles multifuncionales

Una solución inteligente para pequeños hoteles con encanto es apostar por los muebles multi-funcionales ya que son una gran forma de ahorrar espacio. Son muebles que tiene diversas funciones y que pueden ofrecer múltiples posibilidades de uso a lo largo del día: sofás que se convierten en cama, mesas que hacen de escritorios, etc.

También el almacenamiento oculto (cajones debajo de la cama) o el mobiliario empotrado son otros dos ejemplos de cómo amueblar una habitación de hotel pequeña aprovechando al máximo el espacio. En definitiva, se trata de simplificar (sin prescindir de un diseño cuidado) del mobiliario aparatoso y que no es funcional. Para conseguirlo, apuesta por un diseño minimalista, con el que conseguirás una habitación de hotel cómoda, moderna y atractiva.

#2. Uso de los colores y los materiales

Cuando nos enfrentamos a la decoración de una habitación de hotel pequeña es muy importante que prestemos especial atención al color y a los materiales que se utilizan, ya que determinarán cómo se ve el resultado final. Por ello, materiales como la madera permiten conseguir espacios más acogedores, del mismo modo que los colores cálidos y blancos, que son capaces de aportar luminosidad y de crear la sensación de espacios mucho más amplios. Eso sí, no olvides darle algunos puntos de color para inyectar algo de diversión en la habitación.

Para conseguir “engañar” a la vista y dar ese toque amplio también es importante contar con techos altos y con una gran ventana por la que entre la mayor cantidad de luz natural posible. Otro truco es el de utilizar estampados geométricos -por ejemplo, en el suelo del baño-, para generar impacto: la combinación blanco y negro es un must con el que siempre aciertas. ¡Ah! Si unes el baño con el resto de la habitación de una forma abierta -con mamparas transparentes o cortinas blancas- también conseguirás mayor sensación de amplitud.

#3. Potencia las zonas comunes

Otro de los trucos para conseguir pequeños hoteles con encanto es el de potenciar las zonas comunes (recepción, lobby, bar, sala de estar) para conseguir espacios que inviten a que los huéspedes pasen allí tiempo y que sientan que están en un lugar acogedor, que recuerde a un hogar. 

Cuida todos los detalles de estos espacios y conseguirás crear un ambiente confortable, que se convierta en una alternativa a estar todo el rato en la habitación.

#4. Personalidad única a cada habitación

Por último, que cada habitación sea 100% única mejorará la experiencia del cliente en tu hotel, ya que conseguirás ese toque de autenticidad. Sin necesidad de complicarte mucho la vida, es posible darle a cada dormitorio esa personalidad y diseño especial como, por ejemplo, a través de los colores de las paredes, las obras de arte, los accesorios o la disposición del mobiliario.

Una habitación puede contar con doble altura para acoger a dos personas, otra puede tener la cama construida directamente en la pared u otra utilizar muebles curvados. Deja volar tu imaginación y dale ese toque distintivo a cada espacio, pero siempre manteniendo una coherencia en general en el hotel y con la zona (no es lo mismo un hotel rural que un hotel en el centro de una gran ciudad).

En definitiva, para conseguir un pequeño hotel con encanto es necesario saber jugar con los espacios a través de un mobiliario moderno, minimalista y, sobre todo, funcional, así como con los colores y texturas.

¿Te atreves a ponerte manos a la obra a decorar con personalidad tu hotel pequeño?